Te suena si…
- Todo lo que te escribe la IA empieza por «Espero que este mensaje te encuentre bien».
- Tus compañeros ya notan cuándo un correo es tuyo y cuándo es de la IA.
- Le pides que corrija tu texto y te devuelve otro tan bonito que tardas más en quitarle las frases de robot que en escribirlo tú.
Antestextos correctos que no parecen tuyos: da igual que los escriba la IA o que «corrija» los tuyos.
Despuésel mismo ahorro de tiempo, con tu forma de escribir.
El método
- Pedir «un tono cercano» no sirve: el tono cercano de la IA es su propio estilo, no el tuyo. Lo que funciona es darle ejemplos reales: tres, cuatro o cinco textos tuyos del mismo tipo que el que quieres.
- El paso que casi nadie da: antes de pedirle que escriba, pídele que describa tu estilo en una lista (largo de las frases, cómo saludas, qué expresiones repites, qué no dirías nunca). Así ves si lo ha entendido y puedes corregirlo.
- Esa descripción vale oro: guárdala y pégala al principio cada vez, o déjala en las instrucciones fijas de tu IA.
- Y si el texto ya lo has escrito tú y solo quieres corrección, «mejóralo» es la peor petición posible: la IA entiende que puede reescribirlo entero. Pide solo faltas de ortografía, gramática y frases que no se entiendan, sin cambiar nada más, y que te devuelva la lista de cambios (frase original, frase propuesta y motivo) para decidir tú, uno por uno. Tomás, electricista jubilado, llevó a la IA el discurso de la boda de su nieta y le pidió que lo «mejorara»: le devolvió otro discurso, bonito y ajeno, que había cambiado hasta la anécdota de la bicicleta. Repitió pidiendo solo faltas y la tabla de cambios: aceptó nueve y rechazó tres. El discurso que leyó en la boda era el suyo.
- Si una frase es tuya y te gusta, aunque no sea «perfecta», déjala. Un texto con tu voz y alguna imperfección convence más que uno impecable que suena a otra persona.
Hazlo ahora
-
Dale contexto
Lo que escribas se guarda en este navegador para los demás casos. Es lo que evita la respuesta genérica.
-
Pídeselo
Cambia lo que va entre corchetes por tus datos. Lo que dejes vacío se copia tal cual.
Aquí tienes textos escritos por mí: . Primero, describe mi estilo en una lista: longitud de las frases, cómo saludo y me despido, expresiones que repito, nivel de formalidad y qué cosas no diría nunca. Espera a que te confirme la descripción. Después escribe siguiendo ese estilo. Prohibido usar frases como «espero que te encuentres bien», «no dudes en contactarme» o «es importante destacar».
Versión exprés, para el móvil
Escribe imitando el estilo de estos ejemplos míos, sin frases de plantilla: .
Privacidad. si tus ejemplos son correos a clientes o a familias, cambia los nombres antes de pegarlos.
Dáselo a tu agente
Este caso delega bien, pero es un proceso, no un encargo: tu agente no adivina tu voz, la aprende de tus textos y de tus correcciones. Las dos primeras semanas trabajáis juntos; después, escribe como tú solo.
Objetivo. Conseguir que sus textos suenen a ti —los que escribe y los tuyos que corrige—: tu vocabulario, tu ritmo, tus muletillas, sin faltas y sin que se note la mano de la máquina.
Contexto. Necesita material tuyo real: emails, posts, mensajes, lo que escribas normalmente. Cuanto más variado, mejor. Cuéntale qué quieres evitar (palabras que odias, tonos que no usas), para quién es cada texto y qué nivel de corrección quieres. Y avísale de las expresiones tuyas que deben quedarse aunque un corrector las marcaría.
Restricciones. No usa tu estilo para hacerse pasar por ti ante terceros sin que lo sepas: cada texto importante lo revisas tú. Prohibido reescribir tu texto con sus palabras o cambiar el sentido de una frase «para que suene mejor». Los cambios van marcados para que los veas: nada de correcciones silenciosas. Si duda entre dos formas correctas, te pregunta o te propone las dos.
Permisos mínimos. Solo lectura de los textos que le pases como muestra. Nada de accesos a tus cuentas.
Cómo revisarlo. Al principio, corrige todo lo que suene raro y dile exactamente qué cambiar («yo nunca diría «es fundamental», yo diría «esto importa»»). Esas correcciones son el entrenamiento. En las correcciones, revisa que cada cambio sea de verdad una corrección y no un cambio de estilo disfrazado; si te «mejora» frases que estaban bien, díselo una vez: suele bastar. Pídele que escriba una guía de tu estilo y valídala tú: a partir de ahí, esa guía manda. Cuando tres o cuatro textos salgan sin correcciones, funciona. Va mal si al devolverlo ya no suena a ti.
Cuándo no delegarlo. Tu voz en los momentos importantes (una disculpa pública, un texto muy personal, un eslogan donde cada palabra está elegida a propósito) la pones tú, o la revisa un corrector humano de confianza. El agente imita tu estilo y quita faltas; no inventa tu identidad.
Ejemplo resuelto
Le das
Cinco correos antiguos de Pilar a las familias. Pide el de esta semana: examen el jueves, traer diccionario y excursión aplazada.
Te devuelve
Descripción del estilo: «Frases cortas. Saluda con “¡Hola, familias!”. Tutea. Siempre acaba con una broma o una frase sobre la clase. Nunca usa listas.» El correo seguía ese estilo y terminaba así: «PD: Lucas dice que el diccionario pesa más que él.»
Lo que pilló el Compruébalo
El estilo estaba clavado, pero la broma mencionaba a «Lucas», un alumno que salía en uno de los correos antiguos. La IA había copiado un detalle concreto del ejemplo en lugar de captar el estilo. Enviarlo habría sido mencionar a un niño sin motivo delante de todas las familias. Pilar quitó el nombre y le pidió que no reutilizara personas ni datos de los ejemplos.
Que no te pase
Fallos típicos
- Copia frases o nombres literales de tus ejemplospide que imite el estilo general, sin reutilizar frases, personas ni datos de los ejemplos.
- Reescribe frases que estaban bien o cambia el contenido «por el tono»pide solo la lista de cambios y rechaza todo lo que no sea corrección de verdad: no puede cambiar ideas, anécdotas ni opiniones.
- No explica el motivo de un cambiopídelo siempre: si no hay un motivo claro, no hay cambio.
- Sigue sonando genérico o aplana tu estilodale más ejemplos, o pide la versión con los cambios mínimos imprescindibles.
- Exagera tus rasgos hasta la caricatura (una broma en cada frase)pide que los use con la misma frecuencia que en los ejemplos.
- Mezcla tu registro formal y el informalsepara los ejemplos por tipo y dile cuál toca.
Compruébalo
La prueba es sencilla y casi nadie la hace:
Sube de nivel
- Nivel 1. Pega tres ejemplos tuyos y pide el texto nuevo; si ya lo tienes escrito, pégalo y pide la tabla de cambios.
- Nivel 2. Guarda la descripción de tu estilo y pégala al principio de cada petición.
- Nivel 3. Pídele que te explique los tres errores que más repites, para no volver a cometerlos. Casi todas las IA permiten guardar instrucciones permanentes: pon ahí tu estilo y tu lista de expresiones prohibidas.
Para sacarle más
Una historia real
Así le pasó a Pilar
Pilar da clases de inglés en una academia de Zaragoza y cada semana escribe un correo a las familias. Empezó a usar la IA para ahorrar tiempo y, al mes, una madre le preguntó si le pasaba algo, porque sus correos ya no parecían suyos: sonaban a circular de banco. Pilar le pegó a la IA cinco correos antiguos, de los que escribía a mano, y le pidió que primero describiera su estilo. La IA encontró cosas que ella nunca había notado: frases cortas, siempre una broma al final, y algún detalle de la clase. Desde entonces, las familias no notan la diferencia.
Descargar la plantilla de este caso (.txt)
¿Ha cambiado algo desde el libro?
Revisado en septiembre de 2026. Sin cambios desde la edición impresa.